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Gracias al humanismo, al conocimiento universal, gra cias a las continuas muestras de sensibilidad y solidaridad del hombre, es claro por qu el primer objetivo fundamen tal en el ejercicio de una profesin lo integren la compa sin y el servicio a la comunidad. Lo anterior significa que la aplicacin de conocimientos por parte de un profesio nal, no va en funcin del logro de un negocio, sino de prestar un servicio social en favor de una persona o un grupo de ellas que lo necesite.

Bastan dos ejemplos, de pocas diferentes, que dan luz para demostrar hasta qu punto es humanista la tradicin de las profesiones liberales.

Acerca de mí

Durante la Colonia el abogado en Mxico tena la obliga cin de defender gratuitamente a los pobres si en su ju risdiccin no haba uno pagado por la Audiencia que lo hiciera. En la actualidad la Ley de Profesiones obliga a los profesionales a realizar un servicio social rotatorio. La ley est ah, aunque otro asunto es que no se siga como es deseable.

Por eso es que ahora intent hablar de deontologa profesional. Atrs quedaron los tiempos de la improvisacin y el trabajo intermitente, caractersticas suplantadas y mejo radas por la permanencia y la continuidad en las diferen tes actividades. No se habla ms del viejo adagio que reza: aprendiz de todo y oficial de nada.

Sin embargo, no olvidemos que la permanencia en la profesin se nutre del amor al conocimiento; ste a su vez, como apunt, crece continuamente, se reproduce y se re nueva. Por lo mismo hay que estar atentos a los avances e innovaciones que se suceden en cada uno de nuestros crculos de accin.

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Como consecuencia de lo anterior, el horizonte de po sibilidades laborales se ha abierto de manera progresiva. Un mdico, por ejemplo, puede dedicarse a la psiquiatra, a la neumologa, a la ginecologa, a la ingeniera gentica, a la oftalmologa, etc. Estos campos de especializacin nos sugieren el dominio de conocimientos tan extensos que alguien podra pensar que no provienen de un tronco co mn y un objetivo sustancial: la medicina, de un lado, y el bienestar de las personas a quienes se aplican, del otro.

Para tal fin es pues indispensable la constancia, dedicacin y permanencia en la profesin.

El valor ético de la vida humana - Meditaciones

C Vocacin profesional de servicio Cuando hablamos de vocacin profesional de servicio, nos referimos a la presencia en el individuo de una comple ja red de presiones, motivaciones, aspiraciones y decisiones de tipo cultural, social, econmico y, sobre todo, psicolgico que nos vemos obligados a manejar casi a diario. El problema de la vocacin profesional es spero, di fcil, ya que en l influyen y confluyen muchos factores. Por ello me limitar a enfocarlo slo desde tres perspec tivas, las cuales considero son las ms objetivas, esto es, tomando en cuenta el conocimiento en s de la profesin, la capacidad de ejercerla y el gusto por practicarla.

Cuando una persona se inclina por cierta profesin o estn claramente delineadas sus aptitudes para el desem peo de la misma, su estudio y ejercicio se facilitan. As, se dice que el mdico tiene ojo clnico, el abogado cri terio jurdico, el arquitecto sentido de la proporcin y el espacio, entre otras frases de todos conocidas.

Sin duda es un acierto que hoy da a los estudiantes se imparta un curso de orientacin en el ltimo ao de bachillerato y, en su caso, se les practique un anlisis psicomotivacional, de tal forma que con uno y con otro se definen gustos y preferencias respecto de las profesio nes liberales, exponindoles las amplsimas actividades de todas ellas. Esta informacin es el fundamento para que al bachiller se le abra el horizonte y las posibilidades del quehacer profesional. D Independencia y libertad de contratacin Una de las caractersticas ms distintivas de las profe siones es la independencia de criterio que aportan la expe riencia y el dominio de una materia.

El conocimiento te rico y prctico de una profesin, con el tiempo crea un estilo, una forma muy personal de visualizar los proble mas y ejecutar las acciones convenientes para resolverlos. Veamos: cada uno de nosotros guarda en la memoria, por ejemplo, la opinin de varios arquitectos, mdicos o abo gados sobre algn proyecto, diagnstico o asunto en par ticular, nos damos cuenta, sin embargo, que cada uno de ellos nos plantean soluciones muy distintas; todas tal vez sean correctas, pues estn fundadas en vivencias y cono.

No podra ser de otra manera: cuando se domina una disciplina se revela tambin una libertad de operacin casi ilimitada. Bajo esta tnica, un ingeniero capaz no requiere de consejos, puesto que sabe y reconoce de antemano la resistencia, ductibilidad, durabilidad y aun el costo de los materiales con que se trabaja en el campo de la construc cin. El verdadero profesional, el que disfruta de esa se guridad al aplicar sus conocimientos, igualmente aprove cha su actividad para poner en prctica los principios ticos que lo distinguen. As por ejemplo, la biotica le permite al mdico discernir que su trabajo y la libertad en la in vestigacin no pueden soslayar nunca el respeto a la vida y a la dignidad humanas.

Complemento de tales consideraciones tanto tcnicas como morales, lo es el papel que como consejero o ase sor ejerce todo profesional con criterio independiente e imparcial en su trato cotidiano con pacientes, empleados, compaeros de trabajo o clientes. No obstante, dichas ca ractersticas se ven a menudo amenazadas, ya que el cre cimiento de algunas instituciones, por lo general ligadas 'a los servicios sociales proporcionados por el Estado o por grandes compaas, ha trado como consecuencia que se contraten a cientos de profesionales que se convierten en asalariados; de ser antes asesores y hombres libres con cri terio y posibilidad de dejarse llevar por su creatividad, ahora portan la etiqueta de tcnicos encasillados que pron to pierden el carcter humanitario al que ya nos referimos.

Lo anterior se comprende cuando este tipo de personas se ven precisadas a desempear un trabajo ms bien mec nico, rutinario, reiterativo, por medio del cual se dedican a atender necesidades masivas, mismas que casi siempre. Otro sin duda es el enfoque que concierne a la rela cin y contratacin individual de los servicios de un pro fesional.

Por lo general sus emolumentos son por honora rios, es decir retribuciones que se pactan por la calidad de una obra o servicio determinados, o bien estn regula das a travs de un arancel oficial. En este sentido, el autntico profesional acta bajo las mismas circunstancias de trabajo que los competidores, ofreciendo servicios o productos en un mercado donde el prestigio, conocimientos, eficiencia y costo son elementos indispensables para atraer o alejar al cliente o consumidor.

En cuanto a los aranceles, que aunque la tendencia del neoliberalismo es derogarlos, su aplicacin tiene una doble finalidad: por una parte que al profesional no le permita mostrarse desleal con sus colegas al pactar honorarios menores de lo estipulado, lo que propiciara granjearse a la clientela de una manera poco tica; y por otra evitar, donde haya escasez de profesionales y poca competencia entre ellos, los efectos del monopolio, defendiendo as a la clientela contra el cobro desorbitado.

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En resumen, al estipular sus honorarios, los profesio nales se deben guiar por una tasa fijada en un arancel, y a falta de ste pactar dichos honorarios tomando en cuenta factores objetivos de apoyo como el grado de especializacin, estudios necesarios y recursos tcnicos utilizados, as como otros de carcter subjetivo como el prestigio y el humanismo. E La tradicin Quien se detiene a analizar las caractersticas singu lares de las profesiones liberales medicina, abogaca, ingeniera, qumica, arquitectura, economa, sociologa, odontologa, filosofa, historia, etc.

Su mbito de estudio data de muy antiguo, y el c mulo de conocimientos que requiere su ejercicio se ha almacenado en la memoria colectiva durante tal vez miles de aos, como es el caso de la medicina y el derecho. La conjuncin de esos conocimientos abstractos y cientficos se ha convertido, al paso del tiempo y de innumerables generaciones, en nuestra herencia, reflejada en costumbres, ritos de iniciacin, ceremonias, logotipos e insignias, nive les de profesionalizacin, actitudes, hbitos, reglamentos, vestimentas especiales togas, batas, birretes, uniformes , as como festividades gremiales y religiosas.

Sobra decir que tales particularidades accesorias de ciertos grupos, no re presentan la esencia funcional de sus integrantes, pero gracias a ellas se facilita y ensancha el canal de comuni cacin y trasmisin por donde fluye gran cantidad de infor macin acadmica, tcnica y prctica que de otra forma sera muy difcil conjuntar y asimilar, por lo que habra de improvisar y absorber continuamente el inevitable costo del aprendizaje autodidacta. Es pues, gracias a las tradiciones que se aprende a conocer y tratar a los colegas con un sentido ms humano que el simple formalismo profesional.

No es casual, por ejemplo, la importancia que tiene destacar entre los estudiantes la obra cientfica, artstica o filosfica de quienes forjaron el conocimiento y la cultura entre los pueblos.

Reflexión ética... ¿Cómo hay que vivir?

Las profesiones no nacieron ayer y su. Como entonces, en ellos los jvenes practicantes de hoy van adecuando sus conocimientos abs tractos a la realidad concreta; all tambin tarde o tempra no se enfrentan a los obstculos que descubre su futuro cam po de actividades y aprenden de sus colegas mayores a encontrar soluciones a los diversos fenmenos o proble mas que surgen cotidianamente, as como a elaborar sus propios esquemas de trabajo; asimismo, pronto se enteran cmo abrirse puertas y cmo evitar que se les cierren; qu caminos llevan al xito y cules al fracaso; cmo prevenir o eludir la burocracia y hacia dnde dirigirse para desa rrollar un ejercicio honesto de la profesin.

Lejos de lo que en general se piensa, la tradicin no es un ancla en el pasado que debe arrastrarse penosamen te. Es, por el contrario, la savia que emana de la oscura lejana del tiempo, pero empuja la corteza para que nazca el nuevo brote.

Si las tradiciones perviven hasta hoy en los colegios profesionales es porque han demostrado su intemporalidad y su efectividad, al igual que una cierta conveniencia con la cual aseguran permanencia y sentido a toda actividad promovida en ellos. Por tanto puede afir marse que en las profesiones no hay un amor ocioso ni vanidoso por las tradiciones; de stas, es cierto, se han perdido muchas, pero han surgido otras que es nuestra obligacin conservar y fomentar. Los profesionales capa ces no se aferran a aquellas que no les son tiles, sino slo a las que permiten ejercer sus tareas de una manera eficiente y servicial.

Con los aos estas tradiciones cristalizan. As, por ejemplo, desde que un estudiante ingresa a una universidad, adquiere tambin el compromiso de guardar las tradiciones que sostienen su prestigio, mismas que los claustros y maestros se encargan de trasmitir en buena medida a los alumnos.

Ética nicomáquea

F Colegiacin Las profesiones nacen bajo la tutela universitaria; de hecho son parte de ella por cuanto el personal acadmi co, con su experiencia y conocimientos, aconseja a sus respectivas instituciones acerca del tipo y contenido de las materias que en su seno deben impartirse. Tambin la in tegran quienes, desde los diferentes centros de estudio especializado, contribuyen al avance de las ciencias y la tecnologa a travs de diversas investigaciones, dedicando tiempo y disciplina a nuevas teoras y mtodos de experi mentacin, as como a capacitarse y actualizarse por me dio de las distintas modalidades de posgrado que hoy da se conocen.

En otras palabras: si la universidad ha formado desde el medievo claustros de profesores, a su imagen los profesionales de nuestra poca han constituido sus propios colegios, sociedades, asociaciones y otros centros de cono cimiento cuyo origen proviene de la tradicin. Desde luego que cuando hablamos de tradiciones, s tas no siempre guardan una relacin o un sentido con las profesiones, y por tanto no es indispensable mantenerlas o identificarlas con las ltimas. Los colegios sin duda tie nen, a pesar de que su existencia evoca la tradicin, un indeterminado y muy importante nmero de actividades que desempear, y su utilidad est fuera de cualquier cuestionamiento.

Algunos colegios profesionales, como los de abogados, notarios y mdicos, adems de contar con una antigedad. Aunque, como ya sealamos, la labor de dichos cole gios es tan diversa como las variadas facetas de la rama del conocimiento que representan, el testimonio colegiado permite en gran medida entender los antecedentes y las funciones de una profesin.

En tales entidades se formula y actualiza el padrn de profesionales de una disciplina, se discuten y proponen los aranceles que es menester deter minar, as como los cambios que a menudo se presentan en las profesiones, a fin de someter a la consideracin de las autoridades universitarias las modificaciones curriculares pertinentes. Es importante resaltar tambin la tarea que como mediadores llevan a cabo las instituciones colegiadas entre clientes y profesionales, cuando los primeros se inconforman por un trabajo inconcluso o mal realizado; esa misma gestin arbitral la efectan con los abogados que por mltiples razones litigan entre s: por hacerse desleal mente de la clientela, por expresarse en contra de la bue na fama de un compaero, por injuriarlo, etc.

No est por dems sealar el efectivo papel de asesora que ejercen estas asociaciones cuando dictaminan qu nuevos procedi mientos no han sido an bien experimentados para permi tir su introduccin en el mercado, as como su permanente comunicacin con distintos niveles decisorios de numero sos gobiernos, con objeto de asesorarlos en lo que se refiere a la amplia gama de contratos, precios y tecnolo gas que intercambian las naciones. A pesar de que estas acciones podran justificar por s mismas la existencia de los gremios colegiados, su principal objetivo tiene que ver ms que nada con el reconocimien to moral y el prestigio del ejercicio profesional.

Dichos gremios conocen, ponderan y juzgan si la actuacin o el trabajo de una persona ha sido, a decir del cliente, la adecuada, es decir anteponiendo por sobre otros rubros o factores, la tica necesaria; o por el contrario no tuvo el cuidado no slo de efectuar un estudio previo mediante el cual pudieran contemplarse aspectos que ayudaran o redituaran algn provecho a quienes sirven, sino tampoco calcular las consecuencias de sus decisiones.

No est por dems comentar que generalmente este tipo de instituciones cuentan con bibliotecas, editan y dis tribuyen revistas especializadas e invitan a distinguidos conferencistas con objeto de que, a travs de esos medios, se disponga de la informacin ms completa o novedosa sobre la ciencia o mbito laboral de que se trate. Ade ms, sus reglamentos casi siempre contemplan la aplica cin de un cdigo moral claro y definido acerca de la ma teria que manejan, de ah que en la mayora de los pases no se permita practicar ciertas profesiones liberales sin per tenecer a la respectiva entidad colegiada.

En cuanto nos corresponde, el artculo noveno constitucional prohbe la colegiacin obligatoria. Es obvio entonces que la conformacin y fomento de asociaciones con las caractersticas mencionadas, se con vierta no nicamente en un instrumento de apoyo tcnico. Sin embargo en ellas en ocasiones se toman decisio nes dolorosas, pero necesarias, que impiden por ejemplo que algn individuo carente de tica contine en el ejerci cio de la profesin. Desde luego no basta con apartar del medio a los elementos perniciosos que pueden arrastrar al gremio de que se trate al desprestigio o a la calumnia; se trata ms bien de poner a salvo la tranquilidad y el patri monio de los ciudadanos que confan en personas sin pre paracin o sin escrpulos.

Tambin existen asociaciones internacionales de profesio nales como la Unin Internacional del Notariado Latino que actualmente afilia a 68 pases de los Continentes Ame ricano, Europeo, Asitico y Africano o bien, la Interna tional Bar Association iba que asocia a juristas de todo el mundo. G Nivel profesional En vista de que el profesional se ha esforzado duran te largos aos estudiando y despus especializndose en su ramo, renunciando muchas veces a descansos y como didades a que todo mundo tiene derecho; habida cuenta de que tambin debe mantenerse enterado de nuevos m todos, informacin y evolucin que cotidianamente expe rimenta su profesin, por lgica poco a poco aumenta el costo que dicho proceso implica.

Si ya fue significativo el que acarrearon los estudios universitarios, igual repre sentan una carga muy importante la compra y mantenimiento de equipos de laboratorio, de bibliografa, de instrumen tos cientficos, etc. Una persona con este nivel de prepa racin es claro que no necesita de un modesto cincel, ni de unas sencillas pinzas o de un martillo comn y corriente.

Estos aspectos los conoce y los entiende la gente, y por ello ha visto con justeza que al profesional se le retribuya segn sus aptitudes, responsabilidad y pres tigio, pues quin sino l vive de su trabajo intelectual y normalmente ubicado en un nivel socioeconmico interme dio. Lo anterior se comprende dado que en la actualidad la mayora de los pases se han constituido en repblicas, donde las clases profesionales, entre el proletariado y la burguesa, son las que aportan mayor productividad, cien cia y tcnica en la sociedad en que se desenvuelven; por otro lado, tambin son ellas quienes por lo regular inte gran los ncleos de opinin pblica y nutren con sus con tingentes a parlamentos y otros cuerpos legislativos.

RESUMEN En cuanto a las caractersticas esenciales contenidas en este captulo, en l he pretendido presentar una imagen sustantiva acerca de lo que debe entenderse como un pro fesional. Se trata, como vimos, de alguien que de ordina rio ha cursado una carrera universitaria y que, dados los permanentes cambios en la ciencia y la tecnologa, tiene el compromiso de estudiar y capacitarse constantemente. Aparte de dominar bien su disciplina, es indispensable asi mismo que manifieste una clara vocacin hacia ella, auna do al inters fundamental de servir a la sociedad.

Como persona de la cual se exige renovar de manera continua sus conocimientos, tambin es frecuente que utilice su ini ciativa y creatividad en todo cuanto emprende. Por otro. Por ltimo, las tradiciones y la colegiacin ayudan a perfeccionarse en el aspecto cientfico en la prctica y en la tica de la profesin. Toda profesin se encuentra cimentada en tres colum nas vertebrales: los conocimientos tcnicos y cientficos; la prctica o el arte de desempear eficiente y eficazmente la profesin; y la tica moral, garanta indispensable para el desarrollo de los valores de la profesin.

For D.


  • Ética nicomáquea - Wikipedia, la enciclopedia libre.
  • Ética Nicomaquea.
  • El valor ético de la vida humana.

Mariano de Zuniga y Onti veros, calle del Espiriiu Santo. Por lo Estado es aquel en el que los armnicamente y cuyas leyes son Spinosa. Pero es un vocablo que igualmente deriva de bozero, al cual se alude en las Siete Partidas, coleccin de leyes y costumbres de gran inters histrico, redactada por or den de Alfonso X El Sabio En dicha obra se menciona que Con bozes e con palabras usa de su ofi cio. En aquel entonces siglo xin el abogado no slo era un respetado conocedor de la ley, sino que para hacer valer el derecho, practicaba el arte de la palabra, ya fuera de manera escrita o hablada.

Tambin se dice que el aboga do es aquel que habla o pide por otros, el que conoce las leyes y sus fundamentos y practica tales conocimientos El. Jos Ma.